Utiliza redes seguras
Resulta conveniente ser más precavido al acceder a Internet a través de una red que no conoces o en la que no confías como, por ejemplo, al utilizar la red Wi-Fi gratuita de tu cafetería local. El proveedor de servicios puede controlar todo el tráfico de su red, lo que puede incluir el acceso a tu información personal.
No obstante, si utilizas un servicio que encripte tu conexión al servicio web, puede resultar más difícil que alguien acceda a tu actividad. De forma predeterminada, encriptamos la conexión de Gmail entre tu ordenador y Google, lo que evita que otras personas accedan a tu actividad de Google. También utilizamos de forma predeterminada este sistema de protección, conocido como encriptación SSL, cuando inicias sesión en Google Drive y en otros muchos servicios.
Busca señales de tu conexión al sitio web al navegar por Internet.
En primer lugar, observa la barra de direcciones de tu navegador para ver si la URL parece real. También debes comprobar si la dirección comienza por https:// (lo que indica que tu conexión al sitio web está encriptada y es más resistente a intromisiones e interferencias). Algunos navegadores también incluyen un icono de candado en la barra de direcciones junto al protocolo https:// para indicar de forma más clara que tu conexión está encriptada y que estás conectado de forma más segura.
Al conectarte a través de una red Wi-Fi pública, cualquier persona que se encuentre en la zona puede controlar la información que se transmite entre tu ordenador y la zona Wi-Fi si la conexión no está encriptada. Evita realizar actividades importantes, como banca online o comprar en Internet, cuando utilices redes públicas.
Si utilizas una red Wi-Fi en casa, debes asegurarte de usar una contraseña para proteger el router. Simplemente debes seguir las instrucciones facilitadas por tu proveedor de servicios de Internet o por el fabricante del router para establecer tu propia contraseña para el router en lugar de utilizar la contraseña predeterminada del router, que los piratas informáticos pueden conocer. Si los piratas informáticos pueden acceder a tu router, pueden cambiar la configuración y acceder a tu actividad online.
Por último, también debes asegurarte de proteger tu red Wi-Fi doméstica para añadir un nivel de seguridad adicional y evitar que otras personas la utilicen. Para ello, debes configurar una contraseña para proteger tu red Wi-Fi y, al igual que ocurre con otras contraseñas que seleccionas, debes asegurarte de seleccionar una combinación larga y única de números, letras y símbolos para evitar que otros usuarios puedan averiguar tu contraseña fácilmente. Asimismo, debes seleccionar la opción WPA2 al configurar tu red para obtener una protección más avanzada.
